GRACIAS POR RECORDARNOS CUÁL ES NUESTRO SENTIDO Y ESENCIA
Hace unos días, recibimos un regalo muy especial de Ritchye, un viejo conocido del barrio. Nos sorprendió con un cuadro pintado por él en el que se aprecia la entrada del Hotel Parma, una captura que cualquiera que haya paseado por el Paseo Nuevo de Donostia reconocería al instante. Este hecho nos ha traído a la memoria que no es la primera vez que tenemos la suerte de recibir obras de arte y aportaciones de amigos, clientes y artistas maravillosos que de alguna forma captan y transmiten el alma del Hotel. Esa parte intangible tan importante que da personalidad a las organizaciones.


Entre ellos, tenemos a nuestra apreciadisima clienta Marta Balañá, autora del cuadro que recibe a todos nuestros clientes desde su posición central en el Hall. Esta obra no solo es la piedra angular de nuestra decoración, además inspiró el trabajo de nuestro querido vecino Javier Querejeta en su cometido de renovar la imagen corporativa de la empresa. Aún mantenemos con orgullo el logo de las rocas del Hotel ideado y diseñado por él.

También es de mencionar el trabajo de Manu Cristobal quién en el año 2004 captó con mucha sensibilidad el origen familiar de la empresa, en un cuadro regalado al matrimonio fundador por sus siete hijos en el 25 aniversario de la empresa.
Gracias de corazón a todos vosotros, y en especial a Ritchye por recordarnos cuál es nuestro sentido y esencia.

